El Folk Rock sigue cobrando terreno en la escena mundial y concretamente, en un formato acústico y con la atmósfera Lo-Fi; se erige el tercer álbum del singular cantante y compositor de la agrupación norteamericana de rock alternativo con inclinación indie; “Murnau and The House Flies”, WILHELM; que orgullosamente libera su obra Wake Me in the Sunrise en la majestuosa alborada de este 2025.
Este compendio musical se compone de 9 tracks que resuenan en un formato preferentemente acústico, mostrándonos por momentos algunos instrumentos alternos que realzan el portentoso dominio que tiene este enorme autor de su lenguaje y discurso a través de su guitarra acústica a cuerdas de nylon y afinaciones alternativas graves y su melancólica y delirante voz, en registro de tenor lírico con falsetes discretos que a medio volumen, mesura su expresión a manera de confesiones en cada canción.
El vertiginoso ir y venir de los arpegios de la guitarra generan un incesante lazo hipnótico para hacer salir las frases en boca de WILHELM en el track que abre el álbum: “Midnight Caller On the Moon” que se ven coronados al llegar al coro por un órgano como cómplice. Con total timidez y dolor deja escapar su voz en el segundo tema llamado “Obituary Page”; reflejándose en cada frase para dejarse acompañar por un banjo, coronando la atmósfera cinematic que nos provee desde el inicio al final. En una afinación grave con drop D en la cuerda de E en “Upon the Thinnest Lips” nos presenta el tercer tema donde la crónica se vuelve ligeramente más luminosa con las frases del banjo; que surge nuevamente. “All the Things I Need To Say” se vuelve algo más matizada con una dulce y suave interpretación vocal; más en el rango grave del autor con una guitarra tocada incesante y muy muy tenue; involucrando al banjo en incursiones incidentales. “Cloudless Wonder Eyes” es una descripción de recuerdos sobre la persona a quien amas y cuánto representa para ti su especial mirada, incluyendo por momentos en los coros al órgano como un recuerdo roto, representado por su armonía oscura. En “One To Keep You Warm”, hace uso del recurso de grabar un ensamble a unísono de su propia voz para remarcar la frases más representativas del coro a manera de murmullos. “Hopeless Drifting Afternoon” se convierte en un rayo de sol en medio de la oscuridad, donde justamente la puesta del astro rey nos entrega algo de calidez antes de rendirse ante la noche; en un tema más rítmico a dos guitarras acústicas en distintas alturas. “Prophet’s Gun es un más como un reclamo dejándose acompañar por una voz femenina en la parte de los coros, con beat más rítmico pero a una guitarra. “Hold Your Head Now, Baby” es la joya que con una guitarra llevando el peso del tema y otra generando armónicos, nos entrega una melodía que nos recuerda la melancolía con la que Bono solía cantar empleando sus falsetes; dejando una estela gloriosa de reflexiones y poesía en cada frase, mostrando total vulnerabilidad. Un álbum grabado de la intimidad del hogar con un Multitrack Tascam como solía hacerse en los 90s al “maquetear” un álbum. Una joya que te mueve de tu centro y que sin duda le darás calidez y cabida en tu playlist de novedades del indie folk rock de este fulgurante 2025.
Con mood escalofriante que nos recuerda a Jack White, pero en actitud más íntima, como en un confesatorio donde emergen los sentimientos más oscuros, pero también los más luminosos; “WILHELM”, cantante y líder de la banda norteamericana “Murnau and The House Flies”; libera en este venturoso 2025 un elocuente y grandioso álbum llamado “Wake Me in the Sunrise”; donde pasea toda clase de historias, lamentaciones y venturas en un compendio de 9 tracks que voltearán tu mundo de cabeza y lo volverán a poner en su sitio con un sutil y embriagador delirio; todo en formato acústico. Imperdible y desafiante.


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