El arte es un ser viviente, no solo es esto o aquello, es todo lo que quiera ser. ¿A que me refiero? A que Trey Robbins ha cruzado la linea que separa la música de la literatura y ha escrito un fragmento de una historia de amor que te envuelve en un sentimiento intenso pues She Took the Room es solo el inicio de una pasión que te hará perder la cabeza.
Es un pop mezclado con un rítmo country suave y algo de rock, este artista ha usado todos sus conocimientos en un àngulo de 360 grados, utilizando un piano como base que se ve casi opacado por la batería potente y la guitarra pero sobre todo la voz tan potente que nos presenta la introducción de la historia. Este tema nos demuestra con sus versos, como el amor llega sin previo aviso y cuando menos te lo esperas te invade con una intensidad a la que no te puedes resistir.


Deja un comentario