Hay un movimiento artístico que se clasifica como sublime y creo que aunque algo extremadamente grande o potente es difícil de encontrar en el planeta Tierra el nuevo tema de Anni Frey nos ofrece un buen ejemplo de una obra sublime porque wie immer no necesita ser extremadamente brillante y dinámica como esos temas de punk o rock porque lo que la hace grande es la forma en la que la guitarra acústica defiende sus pasos, su delicadeza y sus notas claras porque cada momento nos regala arpegios llenos de emoción y calidez, un tema que nos hace soñar con algo mejor.
Es lindo ver como todos los sonidos simples y ligeros forman parte de ese cuadro lleno de juego de luces y de cuerdas vocales que nos da suspiros y momentos que parecen lamentos suaves y que completan la atmósfera casi magica que este tema nos regala, una melodía calmada y llena de delicadeza para dejarnos llevar por la brisa que crea a travez de su sencillez.


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